La Ribera fue primero una cárcel militar y después un centro de detención que estuvo conducido por el general Juan Bautista Sassiaíñ. Después, por decisión del gobernador Eduardo Angeloz, fue jardín de infantes, primario y secundaria, hasta que hoy se convierte en un lugar de recordación histórica, al igual que La Perla y la que fuera sede del Departamento de Inteligencia de la Policía (D2), actual Archivo de la Memoria.


"Acá se entrenaban a los militares que iban después al otro centro de detención, La Perla, y también se traían a los secuestrados y los torturaban", explica Paredes, actual director del lugar. Se refiere al período de 1976 y 1983.

Paredes, ex militante de Montoneros y Juventud Peronista, afirma que por La Ribera "pasaron entre 4.000 y 5.000 personas", incluso antes del golpe militar ya que los grupos de tareas "trabajaban" antes de la llegada de la última dictadura militar argentina, la más sangrienta.
En La Ribera o "la Escuelita" también estuvieron la médica del Partido Comunista Amelia Nélida Inzaurralde, quien apareció "suicidada" en 1976, el secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Raúl Sánchez.

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