Se realizaron elecciones primarias en Córdoba, en la que los porcentajes oficiales dieron como ganadora a la compañera Cristina Fernandez, una elección con una rara sensación para la sociedad y la militancia, aunque con excepciones, faltaron fiscales en sendas escuelas cordobesas, existió un alto índice de mesas en las que solo había presidentes de mesa, faltaban boletas de la lista 504 y solo había presencia de uno que otro fiscal opositor, es por ello que podemos decir que Cristina consiguió el triunfo sola, al menos en muchos lugares de Córdoba, ya que no hubo casi pegatinas por los barrios, ni movilidad ni materiales para hacer una campaña como a las que estamos acostumbrados los militantes a llevar adelante, suceso que limitó mucho el actuar de quienes querían asegurar un triunfo arrasador, la falta de aportes de muchos dirigentes (salvo excepciones) que venden gestiones inexistentes a la nación llevó a que los militantes, en un alto índice solo se limiten a emitir su voto.
El PJ cordobés con su lista de diputados nacionales solo logró conseguir un 7% de intenciones, en una suerte de suceso que parecía haber sido realizado adrede, ya que no existió una campaña real con un trabajo de difusión de listados ni materiales de producción, lista encabezada por Carlos Caserio que pareció no ser acompañada por la sociedad cordobesa, no sabemos cómo justificar este suceso debido al silencio hacia nuestra web de su parte y por lo que luego de un análisis creemos que se debe a que, como estamos mal acostumbrados desde hace poco menos de 4 años, no parece ser importante ni la difusión de actividades de militancia, (salvo en estos últimos dos meses) de trabajo barrial o de real gestión política, más bien no se sabe hacer conocer el trabajo que se realiza ni el que algunos integrantes de esa lista han realizado como verdaderos militantes, que de haberse sabido difundir se hubiesen obtenido diferentes resultados.