Desunidos y desorganizados, realmente hay que ser crítico con eventos en los que se dan ciertas cuestiones incómodas, al llegar encontramos muchos colectivos y compañeros jóvenes peleando por quién entraba primero y ocupaba el mejor lugar, ingresar, casi imposible, mientras los de la Jauretche y los de la Campora estaban disputándose el mejor lugar los que queríamos hacer fotos teníamos que preocuparnos por cuidar el equipo de los apretujones y las pechadas, no hubo lugar para la prensa no oficial, ya desde el inicio notamos esa disputa que se siguió repitiendo con Que agrupación golpeaba el bombo más fuerte y mostraba la bandera más grande, en la mesa no se incluyó a algunas agrupaciones Córdobesas por tener buenas relaciones con el gobierno provincial y horas anteriores compañeros de la Campora causaban destrozos en un hotel de Salsipuedes, al final no hicimos fotos ni video, intentamos escuchar los discursos y lo poco que se percibía parecía más un plenario de abogados que un festejo militante, el común de los cordobeses, que eran pocos, porque vale la pena aclarar que estaba colmado de gente o de Bs As o del interior, se aburrió con la teoría técnica y compleja de los interlocutores, en la suma obtuvimos como resultado una resta, el Movimiento Nacional y Popular deberá tirar las orejas a varios compañeros que, a mi entender, deberán comenzar la carrera militante desde las bases, porque si no se respeta a los militantes terrenales, si  no se les dá lugar, si no se los tiene en cuenta a la hora de un acto como este, el rumbo no será el correcto, ahora deberá ser Cristina quien se encargue de ajustar los tornillos de una máquina, que, al menos en Córdoba está fuera de punto.